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Benjamin Schoos, sólo te veo a ti



Os confieso  que tengo un poco abandonado el topic de música del blog, y no amigos, no es que haya dejado de escucharla, pues  me acompaña durante la mayor parte del día, pero a veces se van solapando los temas y con muchos de ellos se me escapa la oportunidad de dar testimonio por aquí de otros. Rotundamente, no podría vivir sin música, mientras escribo en este espacio, trabajando, leyendo, haciendo deporte... me acompaña continuamente, pero hay una parte insustituible y complementaria de ese acto para mí, y es ver en directo a la banda o solista que ha despertado mi curiosidad. Desgraciadamente no siempre puedo hacerlo, pues muchos grupos no pasan de Madrid y Barcelona cuando programan sus giras, y también ocurre que muchos son "secuestrados" por los grandes festivales independientes de música, la mayoría celebrados en estas dos capitales, que a golpe de talonario aseguran la exclusividad de sus estrellas. Afortunadamente no todos se mueven en estas grandilocuentes estratosferas...

La semana pasada un frecuente inquilino del blog, el cantante francés Dominique A, volvió a Sevilla para presentar su último trabajo "Vers le lueurs". De la mano de la compañía musical Green Ufos, este magnífico músico tiene siempre en la ciudad uno de sus puntos estratégicos de sus giras por España, lo cual es de agradecer a él y a los promotores de sus conciertos. He perdido la cuenta de las veces que lo he visto en directo, a solas con su guitarra, con banda y/o acompañado de sus affaires sentimentales & musicales, momento cotilleo, como su ex Françoiz Breut con quien lo vi la primera vez en vivo a finales de los 90, o Laetitia Velma que también pasó por el blog. Lo cierto es que Dominique siempre impresiona, no importa las veces que lo hayas visto, la energía que es capaz de generar da para alumbrar Europa por entero, es un monstruo musical.



Pero hoy no voy a hablar de él, aunque resulte imposible pasar de puntillas y por supuesto no recomendaros la escucha atenta de su último disco "Vers les Lueurs", sino del músico que lo acompañaba como telonero, Benjamin Schoos, un artista belga con todas las dimensiones de la palabra, pues a su faceta musical se une la de ilustrador. Un tipo divertido, con un punto canalla y sibarita al mismo tiempo, a juzgar por sus letras y forma de expresarse en el escenario, que a mí realmente me conquistó. Su pose y actitud en directo no dejan indiferente, reírse de uno mismo es un gran rasgo de inteligencia y el Sr. Schoos se ríe hasta de su sombra. Nos interpretó casi todos los temas de su disco de debut  "China Man vs China Girl", letras sencillamente irónicas y a ritmo de pop. Sé que a mi querido amigo Monsieur Sorokin le va a gustar que de él se diga que es el nuevo Serge Gainsbourg... puede que el personaje visto en su gran dimensión le quede grande a un debutante, pero cuando el río suena, ya se sabe.




Caigo rendida a sus pies cuando veo que en algunos temas de este trabajo ha contado con colaboraciones de lujo, entre ellas las voces de dos de mis grupos de cabecera de los 90, Stereolab y Ride, los cuales significaron mucho en mi mundo musical de aquella etapa de mi vida. No puedo dejar atrás  mencionar que la gran Chrissie Hynde de los Pretenders ha dejado también  su impronta en el disco. Lo cierto es que este señor ha sabido rodearse de muy buenos padrinos.

Os dejo con la que considero una de las mejores canciones del álbum "Je ne vois que vous", que resume muy bien su espíritu y estética. Llevo escuchándola sin parar desde el concierto. En la grabación está interpretada junto a mi adorada Laetitia Sadier, la francesa de grupo británico Stereolab que pude por fin ver en directo hace unos años en el Primavera Sound. 

Hay muchas formas de expresar en una canción ese loco sentimiento que es el amor, desde el más cursi e insufrible con el que es difícil identificarse, hasta el más mortífero y corta venas, hay cada temita por ahí... Pero esta forma recoleta y pizpireta que utiliza Benjamin Schoos conquista de inmediato y me parece maravillosa:


En el centro de la ciudad Inca,
no veo el Machu-Pichu.
En las orillas del Moscova,
no veo el oro de Moscú.
Haga lo que haga, esté donde esté,
solo te veo a ti.

En un festival de cine de terror,
no veo a los hombres lobo.
En la vitrina de un confitero,
no veo ni un bombón.
En cualquier lugar y en cualquier momento,
solo te veo a ti...




Los hermosos sonidos y la lengua francesa hacen el resto de la magia. 

C'est magnifique Benjamin!





http://www.benjaminschoos.be/


Low, a fuego lento



Los angloparlantes utilizan la expresión "to cook on a low flame" para referirse a algo cocinado a fuego lento. Verdaderamente desconozco el motivo concreto por el que la banda de Minnesota, formada en mi universitario 1993 por Mimi Parker y Alan Sparhawk, eligió el nombre de Low para denominarse, pero sí tengo claro que su exquisita música me ha provocado siempre la sensación de estar confeccionada de esta manera, con contención, con una rotunda belleza que va brotando gota a gota, hasta una cascada final. 

No es la primera vez que veo en directo a la banda, pero siempre había sido en el entorno de festivales de música, con prisas, con tensiones del tipo "no llegamos a la siguiente actuación" y Low no son para verlos así. Pero ayer, con la buena acústica del Teatro Central de Sevilla, pude disfrutarlos en solitario, el cerebro programado solo y exclusivamente para deleitarse con ellos. En directo todas esas sensaciones que describí antes se multiplican, es como si fueran desgranándose hermosos haikus japoneses, donde a veces la música se reduce a la mínima expresión, con las voces corales de Mimi y Alan que se complementan tan bien y que sugieren tanta intimidad y belleza. Me acordé mucho de ciertos amigos que adoran al grupo y no pudieron estar ayer presentes, hubieran llegado al éxtasis. 

En su último disco, C'mon, pienso que han rescatado ese grado de sensibilidad y espiritualidad que desgranaban en The Great Destroyer (2005), fueron varios los temas de este maravilloso trabajo los que nos regalaron anoche. "Broadway", de aquel álbum, me sigue pareciendo uno de sus mejores temas y simboliza esos Low que tanto me gustan: tensión que va subiendo hasta llegar a un nivel en el que voces e instrumentación llegan a una orgía musical apoteósica. 

Larga vida a Low, uno de los grupos más impresionantes de la escena musical. Os dejo con una de las bellas canciones que contiene C'mon, precisamente la que abre el álbum y ha sido single de lanzamiento "Try to Sleep".


Estrenando el Nocturama con Basia Bulat



El verano sevillano es duro y temible, los termómetros alcanzan cifras a las que es difícil acostumbrarse a pesar de haberse criado uno en estas tierras y tener la piel curtida por el sol (siempre me consuelo con la idea de que lo mismo dirán de sus inviernos los pobres siberianos), y aunque el ser humano es capaz de sobrevivir en las condiciones más extremas, no está de más rodearse de ayudas que le hagan a uno más soportables los días del largo verano que pasemos aquí: abanico, aire acondicionado, granizados bien fríos y el Nocturama.

Como cada año, el verano se llena de notas frescas con este original y salvador ciclo de música que trae a las noches sevillanas de julio y agosto sonidos delicados, donde siempre hay un lugar para gratos descubrimientos o agradables reencuentros. El hecho de celebrarse en los jardines del Monasterio de la Cartuja de Santa María de Las Cuevas, sede del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, muy cerca del río y con la garantía de cierto frescor, es un valor añadido (no, no iba a decir eso de "marco incomparable"...).

El pasado 30 de junio fue la inauguración y estreno del primer mes a cargo de Green Ufos, bajo el lema "la canción como fuerza social transformadora", y tuve una gran y grata sorpresa con la actuación de Basia Bulat. Esta canadiense de origen polaco, nos presentó su reciente y flamante trabajo “Heart Of my Own” en directo y desde el minuto uno se metió a la gente en el bolsillo. La entrega artista/público era recíproca, y cuando esto sucede tiene lugar la magia. Hasta dos bises nos ofreció, estaba pletórica y lo agradecía a todos en su simpático español.

Su voz es realmente cautivadora, directa y contundente, con mucha personalidad, difícil de clasificar en un estilo concreto: ¿soul?, ¿folk? , yo diría que todo a la vez, se nota que ha escuchado todo tipo de músicas. Tiene un manejo asombroso de la instrumentación: pasó por la guitarra, el teclado, la original autoharp ("aunque parezca muy complicado es muy fácil de tocar" nos dijo), hasta acompañar una canción de una forma rítmicamente asombrosa ayudada solo de sus palmas y el sonido de sus tacones. También llegó a cantarnos una canción en polaco (imposible acordarme del nombre), no sin antes contarnos que se trataba de una historia de una pareja de visita a un zoológico, que finalmente se da cuenta que son los animales los que los observan a ellos pelearse continuamente. Simpática a rabiar, es muy gratificante salir de un concierto con la sonrisa en los labios.

Poco más puedo decir, solo que si la podéis ver en directo lo hagáis, pues aunque escuchéis su trabajo, he leído en varias entrevistas que le gusta jugar con las canciones, tocarlas en directo de forma distinta a como las graba en el estudio, incluso cambiando los instrumentos y su ámplio registro de voz. Sin duda ella disfruta en el escenario y hace que todos lo hagamos.

Os dejo con Basia y su autoarpa.


Las aguas profundas de Laetitia Velma



Una trovadora franco-belga invade mi universo musical, su nombre es Laetitia Velma y hemos tenido la suerte de contar con ella en directo en Sevilla no hace mucho, gracias a Green Ufos y dentro de la segunda semana de la francofonía de la ciudad, actividad promovida por el Servicio Cultural de la Embajada de Francia en España. El saber que su mentor, productor y responsable de los arreglos musicales de su flamante disco de debut "Les Eaux Profondes", era Dominique A, un habitual de este espacio con el que colaboró en "L'Horizon" en el 2006, era más que un dato contundente para no pensarse ni dos veces la asistencia a su concierto, más aún cuando el francés estaba presente y terminó ofreciéndonos su directo en solitario, tras acompañar con su guitarra a la Velma. Disfrute muchísimo de este concierto que en realidad fueron dos.





En "Les Eaux Profondes" nos encontramos entre sus doce canciones tanto con dulces sonidos que nos recuerdan a la chanson francesa, un aire a Françoise Hardy sopla entre sus susurros, como con otros más pop-rock y contundentes, de clara influencia anglosajona, no es de extrañar pues que los primeros coqueteos de la Velma con la música los hiciera en ingles, aunque ahora escribe y canta en francés. Destacar además la importancia del piano que está presente en casi todos los temas. ¿Y las letras? Pues son muy personales, plagadas de sueños simbólicos, a veces tortuosas e hipnóticas. 

Os animo a acercaros a su delicado universo musical y os adelanto además una buena noticia, Laetitia Velma estará presente en el cartel del Festival South Pop Isla Cristina 2011, organizado por Green Ufos en la costa onubense. Playa, barbacoa, djs en la piscina, deporte al aire libre, pescado fresco y por supuesto, buena música. ¿Se puede pedir algo más?






http://www.myspace.com/laetitiavelma

Titubeando


Me confieso, soy una esclava de los post extensos, así que voy a hacer un esfuerzo por corregirme y, aunque no abandone del todo mi enfermedad, intercalar algunos más breves a modo de apuntes. De esta manera, no dejaría pasar tanto tiempo en contaros cosas que del puro discurrir de los días quedan tan atrás que ya no hay manera de rescatarlas. Por los pelos, me planto aquí frente al teclado para contaros un concierto al que acudí hace ya algunos días, semanas... Se trata del concierto de Pauline en la Playa, dos simpáticas hermanas residentes en Gijón que son toda unas veteranas del pop español, de hecho es el tercer concierto que tengo el gusto de disfrutar con ellas en un espacio de 10 años. Y sí, algunos cinéfilos os habréis dado cuenta, el nombre artístico fue tomado de la famosa película de Éric Rohmer.

Ellas comenzaron en esto de la música a mediados de los 90, fue una época dorada del pop español, con el programa de Julio Ruiz “Disco Grande” de Radio 3 en plena efervescencia maquetera. El panorama era muy favorable para que surgieran sonidos de todo tipo, para que muchos jóvenes amantes de la música lo intentaran y se lanzaran a grabar su maqueta, un buen puñado de ellos tuvieron la suerte de firmar en sellos que comenzaban por entonces su andadura y que aún se mantienen (Jabalina, Siesta Records, Elefant y también los organizadores del concierto que nos ocupa, Green Ufos).




Pauline en la Playa desde que publicaron su primer EP “Nada como el hogar”  en 1999, han sacado a la calle cuatro LPs, el último de ellos “Física del Equipaje” (2010), en el que mayormente se centraron en el concierto. Quizás no se pueda decir de ellas que hayan sido muy prolíficas, pero es que su andadura musical está hecha a fuego lento, como su música, tranquila, llena de intimidad y nostalgia, describiendo pequeños y cotidianos paisajes humanos, aspectos de la vida a los que ellas dotan de pura poesía, y en muchas de sus canciones, late permanentemente el recuerdo a ese dúo mítico de los 70, Vainica Doble. En directo, Mar y Alicia son simpáticas a rabiar, bromean con el público, cuentan anécdotas, esto es lo que tiene también el hecho de que sus conciertos sean siempre en pequeñas salas, con un público agradecido y que sabe a lo que va. Prometí brevedad, y como hoy en día la información está en estas latitudes del planeta, mentiría si dijera que en todas, a un golpe de teclado, voy a dejaros con una de las canciones más emblemáticas del dúo, fue su bautizo en ese primer EP del 99, y de ella, casi al final del concierto y sabiendo que todos la esperábamos, nos hicieron una memorable interpretación.

Os dejo con “Titubeas", yo me quedaré con mis dudas acerca de la brevedad del post...

Aquel pintor de casas rojas


El pintor de casas ha vuelto, su música llena de intensas pinceladas nos ha sumergido de nuevo en lo más profundo de su alma que sigue teñida de rojo intenso. Regresa con nuevos proyectos bajo el brazo, en solitario o junto a otros músicos (aún sigue en activo con Sun Kil Moon), pero para  muchos de nosotros, siempre será aquel joven Mark Kozelek, el responsable de la existencia de los californianos Red House Painters, extintos desde el 2001. Cuesta trabajo apearse de la nostalgia del pasado.

Some escape some door to open
this path seems the blackest but
I guess it's the soonest
but there in the clearing 
I know you'll be wearing
your young aching smile and
waving your hand
can't go with my heart when
 I can't feel what's in it 
I thought you'd come over
but for some reason you didn't
glass on the pavement under my shoe
without you is all my life amounts to.

Parte de la letra de "Katy Song" (1993) de Red House Painters 


Quizás no hayamos dejado atrás del todo aquel adolescente que fuimos, el que se asomaba a esta lírica llena de sentimiento con cierta admiración, queriendo mimetizarnos con los sentimientos que Kozelek nos contaba, huíamos de otros sonidos que clamaban simples y banales alegrías. Cuánta belleza veíamos en su sufrimiento y su oscura soledad.

The light color in the room
the sunshine seeping in
doesn't mix with the black of
death's angel looming in
i've had enough of the
brutal beatings and name callings
to lose me to this bedbruised 
internally, eternally.

Parte de la letra de "Mistress" (1993) de Red House Painters


Para todo aquel que quiera conocer con más detalle el cancionero de Mark Kozelek, la editorial Los Libros del Sr. James publicó hace dos años "Noches de Tránsito" (Premio 2009 al mejor libro editado en Aragón), una recopilación de los temas escritos a lo largo de su carrera musical.





"Noches de Tránsito" no es una recopilación de canciones sin más, pues el propio autor nos irá paseando por aquellas sensaciones del pasado y explicando, afirma que no sin cierta vergüenza, qué le llevo a plantear cada tema de esa manera. 


Después de doce años de su primer concierto en la ciudad, ha vuelto a pasar por aquí para hacernos vivir de nuevo la contradicción de sentir alegría con su profunda tristeza. Es difícil trasmitir la música con palabras, por eso para finalizar, no encuentro mejor manera de hacerlo que con una de la canciones que formaron y forman parte de mis preferidas de aquel magnífico grupo. Mis disculpas hacia el intérprete por asomarme tan solo a su pasado, ese que ahora tanto le sonroja, aunque tuvo el acierto de regalarnos al final del concierto "Katy Song" y "Mistress" cuya letra, en parte, os muestro al inicio.  Tal vez algún día, hablemos del presente. 





Susurros y carrasperas



Desde que Isobel Campbell abandonara la escocesa  formación de Belle&Sebastian, con la que se dio a conocer aunque fuera como "segundona" en el mundo de la música, su andadura musical posterior ha estado muy unida a las colaboraciones con otros artistas, sin que hayan faltado sus escarceos en solitario en el más estricto sentido de la palabra. No pude nunca verla en directo con B&S, aún se me resiste el grupo de Glasgow que es uno de mis favoritos del pop británico, pero sí la he visto actuar en su trayectoria posterior: la primera de las veces con Howe Gelb hará unos cuatro años y la segunda, hace unos días, con Mark Lanegan, con el que lleva ya tres discos grabados y donde ella compone, produce y arregla, y él, pone su ronca y particular voz en contraste con la dulce rubia.

No es casualidad que la Campbell haya elegido artistas americanos para trabajar tras el divorcio de sus compatriotas, su estilo ha pegado un salto desde que  pusiera su voz y su arte al violonchelo en aquellos discos con los B&S o quizás, siempre tuvo esa inquietud y nunca pudo desarrollarlos en su antigua formación, talento no le falta y lo ha demostrado con creces. El caso es que nada queda de aquellas melodías pop tan británicas y su estilo actual bebe del soul y el blues americano.



La voz de la escocesa es como un susurro de miel, pero impecable en directo, no se pierde ni se distorsiona tras los instrumentos (gran banda la que traían de acompañamiento), y desde luego, resulta una original y agradable conjunción con la aspera voz de Mark Lanegan (no sé si el título del álbum será un guiño a esta particularidad). El ex de Screaming Tress, una de las bandas que formaron parte del sonido Seattle, termino acuñado por la crítica desde que Nirvana y otros grupos destacaran en esta ciudad, también ha sufrido una evolución musical bastante destacable, del sonido grounge de moda en los 90 a la tradición musical americana más pura. Su voz, sin duda, recuerda a la de Tom Waits y dicen muchos que su aspecto físico también, cuando aquél tenía unos años menos.


El concierto al que asistí hace pocos días en el Teatro Central de Sevilla, como parte de la gira de presentación en Europa de su último trabajo juntos "Hawk" (2010), muy en la línea de los anteriores, fue impecable y rezumaba perfección y pulcritud por los cuatro costados, ni un movimiento en falso, perfecta coordinación, ni una palabra de más. Bueno, sinceramente las palabras al público fueron practicamente inexistentes, sólo percibí un tímido "Thank" casi al final. Son unos músicos excelentes, pero su simpatía queda en entredicho... otra cosa será en privado. Pero bueno, a lo que realmente íbamos era a escuchar buena música y ese objetivo se cumplió. Un dato curioso, a Lanegan debe fallarle la memoria, esos excesos del pasado, y necesitaba de un atril con las letras de las canciones.

En el Central no se permiten hacer fotos ni grabar vídeo alguno, ni de los conciertos ni de el edificio en sí, cosa que no comprendo y que me parece un atraso, a la mínima que hacías el ademán de inmortalizar alguna imagen, el personal de seguridad venía a amonestarte. Así que la mejor manera de finalizar este post, es con un tema de la pareja musical, concretamente "Who built the road" de su segunda aventura musical "Sunday At Devil Dirt" de 2008. Hasta la próxima cita en directo, quizás ya el año que viene.   

Sillas mágicas donde los cartujos


La escena musical independiente viene incorporando en los últimos años, a un buen puñado de grupos nórdicos que están sin duda aportando nuevas formas de hacer y sentir la música, algunos ya consolidados como los personales e inclasificables Sigur Rós son una muestra de todo este fenómeno. Desde fríos países como Islandia, Finlandia, Noruega, Suecia, etcétera, nos siguen llegando cada año propuestas que no dejan de sorprender y traer renovados sonidos, aunque para nada podríamos hablar de un "Nordic Sound", pues cada banda tiene una propuesta bastante personal y diferente. Me pasa por la cabeza que indudablemente siempre se hizo buena música en aquellos confines, pero tal vez hasta ahora no hayan puesto las discográficas, revistas y críticos musicales su agudo ojo con tanto ahínco en ellos como en otros tiempos, más influenciados sin duda por lo anglosajón (hablo sobre todo de los años 90).

Hoy os voy a hablar de los Efterklang, que vienen de Dinamarca y hace tan solo un par de días pasaron por Sevilla, gracias a la organización de Green Ufos, unos superhéroes de color verde, que no se cansan de rescatar a la ciudad de los brazos del aburrimiento y el aborregamiento musical. Se puede organizar un concierto sin más y se puede organizar "el concierto", y la diferencia está en esos pequeños detalles que sin lugar a dudas hacen especial escuchar y  ver a una banda en directo. Lo primero a destacar, aparte de la buena elección musical, es el emplazamiento, en esta ocasión la capilla de la Magdalena del Monasterio de Santa María de las Cuevas, también conocido como la Cartuja de Sevilla y actual Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. Esta capilla fue en otros remotos tiempos primer templo del monasterio, y en ella aún se conservan restos de frescos y azulejos de la época renacentista. Podréis imaginar el maravilloso contraste que supone ver un concierto de un grupo del siglo XXI donde antes oraban monjes cartujos en el XV. Lo segundo a resaltar y de agradecer, es la opción de acceder a este tipo de eventos a un precio más que bueno en los tiempos que corren, pues no llegaba a  los 15 euros el precio de la entrada, cuando en Madrid o Barcelona cosas así superan los 30 euros la mayoría de los veces.


Y bien, paso a contaros lo que me pareció el concierto de los Efterklang. Lo primero que tengo que decir es que me sorprendió muchísimo su puesta en escena, y que la mayoría de sus componentes, sobre todo su cantante y bajista, tenían una vis cómica tremenda, lo cual contrastaba con mi imaginaria visión de ellos cuando los escuchaba en casa. Su música, sobre todo "Magic Chairs", su tercer y último trabajo, está llena de sonidos preciosistas, de voces corales, de toques de piano, trompeta, violines y otros instrumentos de cuerda y viento que salpican sus melodías aquí y allá. No sé el porqué, prejuicios concebidos quizás, pero me los imagina muy seriotes, muy concentrados e imbuidos en este intenso universo musical que describo, tan requete-nórdicos ellos. Pero sin comprometer a su música, que sonaba maravillosamente, su directo fue divertido, muy espontáneo, y bromeando constantemente con el público que se metieron desde la primera canción en el bolsillo.

Su gira en España sólo tenía dos paradas programadas, una previa en Madrid y ésta de Sevilla que os cuento. Veamos si el año que en breve comienza, los trae de nuevo para que aquellos que os hayáis quedado sin verlos tengáis otra oportunidad.

Para terminar, os dejo aquí el vídeo de "Modern Drift", uno de los temas estrella de "Magic Chairs" y que interpretaron fantásticamente. Espero que os guste y hasta la próxima.

Primaveras musicales que traen nuevos refranes


Un año más he cogido mi maleta festivalera y he tirado para Barcelona para asistir al Primavera Sound,uno de mis festivales de música alternativa preferidos y de las citas más interesantes  de este tipo de sonidos que en las últimas décadas han proliferado en nuestro país (aunque la crisis ya se ha llevado a más de uno por delante). El PS me gusta por varios motivos, en primer lugar por la selección de grupos que los organizadores con buen ojo cada año nos ofrecen, combinado viejas glorias con nuevos grupos que muchas veces conocemos precisamente en sus escenarios y que, con el transcurso del tiempo, han llegado a convertirse en todo un referente de la música (eso me sucedió en 2005 con los Arcade Fire). Este año el cartel ha sido de locura, más de 180 grupos repartidos en seis escenarios distintos  en las instalaciones del Forum (punto negativo: te hacía ponerte en la difícil coyuntura de sacrificar algunas bandas cuando coincidían en el tiempo en distintos escenarios), pero si tuviera que poner un calificativo a esta edición, sin duda elegiría la de noventero.

La entrada al Forum Barcelona, lugar de celebración
 del Primavera Sound con el Auditori a la derecha


Así es, la música de los años 90 ha sido una de las protagonistas del festival para regocijo y alegría de los que en esa década comenzábamos a elegir lo que queríamos escuchar y no lo que nos imponían desde los mass media, los que nos sentíamos raritos en el instituto o la universidad por escuchar esos grupos tan "extraños" para los demás y avanzábamos como almas hermanas por la vida precisamente por sentirnos unidos por esos, a nuestros oídos,  maravillosos sonidos. A algunas de esas bandas no pudimos  llegar a verlas entonces antes de su separación y extinción como grupo, pues nuestro escaso presupuesto de veinteañeros no nos lo permitía, pero ¡ah la vida es maravillosa y siempre da una segunda oportunidad!, y muchos de nosotros nos hemos sacado dos grandes espinas, ver a los Pavement y los Pixies en directo después de años sin reunirse para tocar en directo. Imposible describir con palabras, el viaje en el tiempo que experimenté cuando comenzaron los primeros acordes de guitarra de uno y otro grupo subidos en el escenario, me veía a mi misma subrayando apuntes mientras su música sonaba una y otra vez en mi habitación. No quiero dejarme atrás  a uno de los protagonistas de esa década que también pasaron por el festival y que siguen incombustibles en activo hoy por hoy,  nunca los seguí especialmente y tengo que confesar que en mi vida compré un disco de ellos, es más, me acerqué al escenario movida más por la curiosidad que por otra cosa, pero tengo que reconocer que al ver su espectáculo y su música en directo he caído rendida a sus pies, estoy hablando de los Pet Shop Boys.

Vista del escenario Ray-Ban con las Cocorosie actuando

Por supuesto que el cartel ha tenido más cosas a destacar, grupos formados muchos de ellos en pleno siglo XXI:  los Beach House, The XX, Cocorosie, Junip, The Antlers, Moderat, Wilco, protagonistas de uno de los primeros post de este espacio; también los Grizzly Bear, cuya actuación fue una de las que más me gusto. Pero no quiero ser pesada y como este blog no es de crítica musical sino de meras sensaciones,  ahí quedan los nombres de algunos grupos por si os decidís a indagar sobre ellos. Mientras suena una de mis canciones preferidas de los Pixies, que por supuesto tocaron en su actuación y bailé como una maldita, os sigo contando.


La segunda razón para adorar este festival es el lugar en el que se celebra, Barcelona. Soy una enamorada de la capital catalana, es una ciudad que me trasmite alegría, tiene luz y huele a mediterráneo profundamente. A ella acudí con la mochila cargada de las sabias recomendaciones de Arantxi de "Curry Curry que te pillo" que con su ruta de tapas por la Barceloneta me guió en un precioso y soleado día por el barrio, así como el tour  de rincones singulares de la ciudad de Marta de "English in Barna".  Además, como si fuéramos imanes, en el vuelo de ida Sevilla-Barcelona conocimos a todo un gastrónomo barcelonés,  parte de una pandilla de amigos que gustan de  hacer rutas y conocer nuevos lugares que luego uno de ellos relata en "El blog dels Morro Fi" . Nuestro simpático compañero de asiento nos hizo una magnífica guía con ilustraciones, sirviéndose de la bolsa de papel que para ciertas incontinencias ponen a nuestra disposición las "amables" compañías aéreas.... Preciado documento donde los haya que ya he pasado a mis archivos virtuales.


Gracias a estas fantásticas sugerencias,  llegamos a un restaurante de cocina de mercado escondido en uno de los laterales del mercado de Sta. Caterina llamado "Casa Mari i Rufo", donde pasamos una divertida sobremesa por lo pintoresco no sólo del lugar,  sino también de la pareja que gestiona el local y de su extraño hijo y camarero. Daría para escribir un libro la cantidad de anécdotas que allí vivimos, aparte de que todo estaba riquísimo, pero os apunto una que al día siguiente me hizo convertirme en toda una refranera de pro. Veréis, como tengo la costumbre de querer probar todo lo diferente o raro que en cada lugar del mundo se cuece en las ollas, con los riesgos que esto conlleva, pues al ver en la carta la palabra espardeñas no me pude contener y las pedimos,  nos las sirvieron a la plancha y resultó ser un plato delicioso, yo las veía más de la familia de los calamares o sepias por su textura y sabor, y mis dos amigas de Barcelona que nos acompañaban tampoco las habían probado en su vida. No le di mucha importancia, ignorante de mí,  cuando la Mari nos contaba que lo que habíamos comido era concretamente el órgano reproductor de la espardeña...


La Mari en plena faena


Mi suculento plato de stichopus regalis

Después de haber hecho la digestión de los bichejos, me puse a curiosear en google su aspecto y me encontré con esta imagen (hacer clic aquí). Por eso desde entonces sentencio:  "ojos que no ven, estómago que no se resiente" y siempre me quedará la duda de qué tipo de homo, dudo entre el habilis o el sapiens, pensó al ver este equinodermo "uy esto tiene que estar bien rico a la plancha" y otro, le contesto inspirado "mejor echemos a la sartén esto que le cuelga". Menos mal que al día siguiente mi rutita por la Barceloneta me hizo olvidarme de todo...


Una mañana en la Barceloneta a ritmo de jazz
(atención al "descamisao" que cruza en plena grabación)



Al nadar, dos pájaros



Extraño título,  ¿verdad? Vayamos por partes. Todo comenzó hace unos días, cuando asistí al que ha sido uno de los conciertos más íntimos y hermosos que he visto en estos últimos años, organizado por el sello sevillano Green Ufos. ¿Los artistas?, "At swim two birds", británicos ellos,  un proyecto musical  liderado por un viejo conocido de la escena indie, el cultivado y simpático Roger Quigley en la imagen de cabecera. Acercarse a él, es hacerlo a todo un mundo de sensibilidad, pues su música y todo lo que la rodea,  invita a conocer y a indagar sobre otras artes como la literatura, los descubrimientos de otras épocas, el cine... y tantos otros  mundos maravillosos.


La literatura.... Comencemos por la fuente de inspiración de Quigley para  nominar la que es su segunda aventura musical, muchos lo conoceréis. Se trata del libro "At swim two birds" de Flann O'Brien, uno de los escritores, junto a Joyce y Beckett, que forman el trío más emblemático de la literatura irlandesa. El propio escritor del "Ulises", afirmó que esta novela de O'Brien era uno de los libros más divertidos que nunca leyó. Curiosamente su traducción al castellano se acaba de publicar en el año 2010 (¡de una novela escrita en 1939!) por la editorial Nórdica y definitivamente no acaba de convencerme la interpretación del título, "En nadar, dos pájaros", que parece ser el nombre de un pueblo que sirve sólo de excusa al autor para titular la novela, pero no es parte de su trama. Quizás hubiera sido mejor dejarlo en su original inglés. No ha habido manera de encontrar por ningún lado el libro, teniendo finalmente que encargarlo, y con la espera ando un poco con la mosca detrás de la oreja,  pues no he leído muy buenas críticas on line de la traducción del texto, veremos que tal. He titulado esta entrada con mi propia sugerencia, inspirada por dos imágenes paralelas que no se conectan entre sí: el acto de nadar y al fondo... dos pájaros volando. Quizás no tenga nada que ver con la intención del autor, pero me resulta más poética y aquí escribo yo (¿serán coletazos del ego del anterior post...?).

Hablemos un poco de la novela,  sobre todo para aquellos que no se hayan acercado aún a ella. Deciros que el propio escritor, cuando envío a su editor el borrador, lo acompañó de la siguiente nota sobre su contenido "un asunto muy raro, extraño, quizá insoportable", sin sospechar que se convertiría en su obra más idolatrada, a la que han llegado a elogiar autores de la talla de Borges. El argumento gira en torno a un estudiante de Dublín que escribe una novela sobre un tabernero de Dublín,  que a su vez escribe una novela sobre los parroquianos de su taberna (entre quienes está el estudiante), que a su vez escriben novelas donde figuran el tabernero y el estudiante, y otros compositores de novelas sobre otros novelistas... Atrayente, pero quizás demasiado complicado  para adentrarse en su versión original a la primera.

Flann O'Brien

Los descubrimientos... Retomemos el inspirador mundo de Roger Quigley, sí amigos,  el lider de "At swim two birds", que a estas alturas del post y después de tanto nombre,  incluso yo ando perdida. Os dije que es un viejo conocido de la escena indie pues ya poseía desde 1999 otro proyecto musical "The Montgolfier Brothers", sugerente nombre que recuerda a los hermanos inventores del globo aerostático en el siglo XVIII,  que se ha convertido en la cabecera primaveral de este blog. Ambos proyectos del músico, como diría mi abuela,  "están cortados por el mismo patrón", y por fortuna que sea así, pues no está de más un exceso de sensibilidad en este mundo de volcanes rugientes. Lo que rezuma su música es precisamente eso, emotividad a raudales, acompañada de melancolía para tardes de lluvia y recuerdos de días de vino y rosas. No en vano Quigley nos preguntó al iniciar el concierto "¿Estáis dispuestos a deprimiros esta noche?".  No llegó a tanto la cosa.

El cine... Ya vamos aproximándonos al final, a la noche del concierto. Un jueves cualquiera, cruzando la ciudad para dirigirme a la sala, uno piensa que probablemente será un concierto íntimo, en primer lugar,  por ser en un día laborable y estar la mayoría de las gentes enredadas en sus quehaceres diarios; en segundo lugar,  por ser un grupo que se mueve en circuitos más minoritarios y no ser conocido del gran público. En cuanto veo subir a la banda al escenario, cantante, violonchelo y guitarra,  y hacer las presentaciones, comienzo a darme cuenta de que sin duda esa noche, va a ser especial. Quigley es simpático, habla sin parar,  es irónico y divertido,  y nos dice que durante el concierto podremos ver el film del cineasta Resnais "El año pasado en Marienbad" (L'Année dernière à Marienbad - 1961),  que en su opinión es mucho más interesante que su música :-). No había visto esta película del francés, pero me recordó muchísimo a la estética de otra de sus famosas obras "Hiroshima, mon amour". La música y las imágenes de fondo casaban a la perfección y, mientras las canciones iban ablandando nuestros sentidos, una extraña historia en un palaciego hotel se desarrollaba de fondo,  con un hombre que trataba desesperadamente de persuadir a una elegante y bella mujer de que sostuvieron un apasionado romance en ese mismo lugar, el año anterior y ella afirmaba no recordarlo.


Finalmente, la mejor forma que conozco de haceros llegar todas estas sensaciones, es con una de las grabaciones que hice esa noche. Quizás tengáis que acudir a otros medios para escuchar de mejor manera su música, sería bonito que esta entrada despertara en algunos la curiosidad de llegar a estos sonidos, pero creo que el video capta la atmósfera del momento, con los primeros planos del film de fondo, la susurrante voz, el sonido del violonchelo, las luces... Al nadar, dos pájaros.


The XX


Los XX son una banda británica formada por cuatro adolescentes sobre los que llevo ya tiempo queriendo escribir en el blog,  pero siempre se anteponían otras entradas más vivenciales y espontáneas.  No debo olvidar sin embargo, que la música es parte importante de mi vida y mi prozac particular, por ello deseo que tenga siempre un lugar destacado en este espacio.  Así que mientras proceso mis últimos goces de los sentidos, aquí va este entrante musical. Os prometo que será un aperitivo muy exquisito.

El disco de debut  de esta banda londinense,  lo descubrí la primavera-verano del año pasado de la mano de Tomás Fernando Flores en el programa musical "Siglo 21" de Radio 3. Desde entonces,  creo que no hay semana que no escuche su música. Cuando leo críticas musicales sobre ellos, como siempre ocurre en estos casos, tratan de encasillarlos en algún sonido particular, que si  estamos ante un nuevo post punk con toques electrónicos, que son una mezcla inteligente de Sonic Youth, Pixies, Lou Reed, The Cure, Interpol, y quizás y sobre todo, de Joy Division, lo cual bajo mi punto de vista demuestra una precoz y genial cultura musical que ya quisieran otros grupos de nuestra patria y territorio, y tantas otras etiquetas, pues sobre los XX se ha escrito mucho a lo largo de todos estos meses desde que salió su primer trabajo.  Personalmente lo que os puedo decir es que su música para mi es misteriosa y emocional,  a veces oscura a pesar de su sencillez,  sensual&sexual en sus formas y en sus letras, y que en muchos de sus temas arrastran con sus voces, una femenina y otra masculina sabiamente combinadas,  nuestro cuerpo y nuestra mente hacia sinuosas fronteras. 


El tiempo dirá si se convertirán o no en una banda de referencia del panorama musical más underground, por lo pronto yo os recomiendo sin duda su disco homónimo pues ninguna canción tiene desperdicio. He elegido uno de mis temas favoritos para dejaros una muestra de lo que son capaces de hacer estos "chicos incógnito". Lo mejor de todo es que ya tengo billete para verlos en directo en su próxima gira por España, entonces sí que gozaré en primera persona y habrá más cosas futuras que contar.


The XX  - VCR*

You, you still have all the answers
and you, you still have them too
and we, we live half in the day time
and we, we live half at night

Watch things on VCRs, with me and talk about big love
I think we're superstars, you say you think we are the best thing
But you, you just know, you just do

When I find myself by the sea, in another's company by the sea
When I go out the pier, gonna die and have no fear
Because you, you just know, you just do

Watch things on VCRs, with me and talk about big love
I think we're superstars, you say you think we are the best thing
But you, you just know, you just do.

* VCR: Video Cassette Recorder

Dent May y su magnífico Ukelele


Al ver a Dent May por primera vez,  quizás os preguntéis de dónde habrá salido este individuo que tiene el aspecto del típico estudiante americano que suele aparecer en las soporíferas películas de las tardes de domingo en televisión, con pinta de lerdo pero escondiendo detrás un privilegiado cerebrito o un retorcido asesino en serie... o las dos cosas,  que ya sabemos como se las gastan estos "espléndidos" guionistas de las B movies. Lo he dejado listo al pobre con la descripción, pero lo importante aquí y de lo que quiero hablaros, es de la música que crea este ingenioso tipo, que llegó a estudiar varios años arte dramático, y de lo que hay tras esa pose, look, disfraz, estilo o como queramos llamarlo, que no es otra cosa que ironía a raudales y muchísimo sentido del humor ( aunque la chica finalmente se la lleve otro más guaperas). Ayudado de su inseparable ukelele, destila una mezcla de ritmos hawaianos a lo Beach Boys (me encantan esos dubi-dubi-dubidubá) y maravillosas pinceladas de soul y rythm & blues. Todo un viaje musical a los años cincuenta. Vamos que dan ganas de irse de guateque escuchando su hasta ahora único trabajo "The Good Feeling Music of Dent May & His Magnificent Ukulele".

Voy a disfrutarlo en directo este próximo fin de semana, así que como adelanto os dejo uno de sus divertidos videos.

Este gafipasti que es capaz de comerse a mordiscos un corazón promete diversión.

Cumpleaños con Dominique A



El tiempo corre que vuela. Ya hace justo un año que este blog abrió una pequeña ventana en el ciberespacio. Han sido 365 días llenos de pensamientos varios y de muchas vivencias, algunas han sido plasmadas aquí, otras quedan guardadas en mi maleta vitalicia.

El tiempo corre, vuela,  salta, unas veces lo hace suavemente y de puntillas, otras arrollando como un camión. En todo caso, voy a celebrarlo de la mejor manera posible,  viendo en directo al gran músico francés Dominique A. Y que sean muchos más (más conciertos de Dominique y más años que cumplir).




  En el aire que nos atrapa, sentimos nuestros huesos crujir.
 Cómo hemos envejecido, cómo hemos avanzado.
Cómo hemos estirado nuestras fuerzas motrices.
                                                                                                                                             


Dominique A se encuentra en la actualidad de gira por España presentando su último trabajo "La Musique" (2009).
http://www.commentcertainsvivent.com/
 
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