Amarillo

"Éste es un libro sobre el crimen perfecto. 
Sobre la memoria, sobre la imposibilidad de recordar. 
Sobre la imposibilidad de escribir libros sobre la vida que sean reales.
 Sobre las cuatro cosas que recuerdo de ti. 
Sobre todo es un libro sobre las mil cosas que no recuerdo de ti 
y sobre las mil cosas que ignoro de ti, y quiero seguir ignorando" 
(Félix Romeo)

Hace casi dos meses que Félix Romeo, escritor, crítico, comentarista de radio y prensa, director durante cinco años del programa cultural de TVE "La Mandrágora" y  tantas otras prolíficas aventuras, nos dejó de una forma repentina (tenía tan solo 43 años). Reconozco que la faceta que más seguía de él y que más me arrebataba, eran las de sus geniales intervenciones en distintos programas de Radio 3, la única emisora de radio que suena en mi vida, especialmente su paso por "La Nube" de Lara López, pero justo después del shock de la noticia de su muerte, empecé a curiosear lo que había dejado escrito (tres novelas publicadas y una de ellas camino de serlo), y así llegó a mis manos "Amarillo" (2008).


Lo que me hizo definitivamente adentrarme en sus páginas, fue escuchar una entrevista de él de hace años en "La Nube", donde contaba el cómo y el porqué llegó a escribirlo, que me puso realmente los pelos de punta. Romeo relataba a los oyentes que llevaba años con esta novela escrita, más de trescientas páginas cogían polvo en un cajón. Tenía muy presente qué es lo que quería contar pero no cómo. El qué quería contar estaba claro, el suicido, ocurrido más de 15 años atrás de la publicación del libro, de uno de sus mejores amigos, Chusé Izuel, también escritor, con el que había compartido infancia y  juventud,  colegio, piso en Barcelona, banda de rock... pero de pronto, un día del año 1992, Chusé decidió quitarse la vida tirándose desde un balcón del piso que compartían, después de llevarse un fuerte desengaño amoroso.





Contaba Romeo en la radio, que durante años intentó buscar respuestas a este hecho, trató de comprender la desesperación que pudo dominar la mente de Chusé, llegó a tener un gran sentimiento de culpa y rabia, y escribía sobre este suceso pero sin satisfacerle nada de lo que producía su pluma. Pero un día, hace algunos años, él se encontró en una situación similar, acababa de finalizar una relación de largo tiempo con una persona, se encontraba triste y afligido, se disponía a dormir solo, cuando a su habitación llegó el sonido de campanas de una iglesia cercana. Aquel "gong" hizo saltar algo dentro de su cerebro, de pronto le encontró sentido a todo: hay que volver a reír, a mirar el mar, a enamorarse y volver a hacer el amor, sentir de nuevo, hay que seguir adelante, merece la pena intentarlo, "¡maldito Chusé, qué imbécil fuiste!". Entonces comprendió cómo tenía que contar la historia de su amigo, y aquel manuscrito olvidado en un cajón se convirtió en "Amarillo", una pequeña y extraña historia de poco más de ciento cincuenta páginas. 

Después de contaros esto solo me queda dejaros mi impresión personal tras leer "Amarillo", y  puedo decir que realmente me ha encantado. La forma en que lo escribe, aparecen cartas y cuentos que escribió Chusé; como va construyendo, situándonos en aquellos años de amistad compartida, cómo va latiendo esa culpa, tan entendible por otra parte, que llegó a sentir por su muerte, ráfagas de pensamientos sobre cómo haberlo podido evitar, cómo no se interpretaron las señales, las alarmas de que algo pasaba,  incluso culpabilidad por seguir vivo. 

Aunque todo esto os parezca triste, al final a mí me ha quedado una sensación muy plena, de aferrarse a la vida, y aunque sea un topicazo, pero los hay que son verdades como templos, hay que agarrarse a cada lote de 24 horas que nos toca vivir bien fuerte. Todo esto adquiere una dimensión de precipicio gigante con la prematura muerte del autor y en mi caso, con la muerte de un primo mío de la misma manera en que lo hizo Chusé no hace muchos meses, quiero que este post sea también un homenaje a él  y un envío de mucho amor donde quiera que esté, quizás con las estrellas que brillan en esta preciosa canción.


Coldplay - Yellow

18 delikados susurros:

Arantxi dijo...

No tenía idea de este autor, de esta persona, pero tu post de hoy me ha dado unas pinceladas y me ha dejado tocada... cada uno tiene una forma de vivir muy diferente, unos viven sin más y otros intentamos vivir las 24 horas como si fueran las últimas (cosa que es bien difícil, más que vivirlas sistemáticamente).
Desgraciadamente yo también he vivido una muerte muy cercana (casualmente de una prima tb) y eso te hace cambiar la forma de vivir y te hace ver ese "gong" que Félix Romeo escuchó una vez... Si algún día nos conocemos Delikat, tendríamos muchas cosas de las que hablar, creo. Seguro que las notas de esta canción llegan lejos. Bonito homenaje a ellos, donde quieran que estén.
Un abrazo

Delikat Essences dijo...

Pues la verdad es que sí Arantxi, yo cada vez comprendo menos a la gente que se deja llevar, arrastrar por la vida y no es capaz de pegar un buen zapatazo y comenzar a vivir por ellos mismos, pero como tú bien dices, cada uno elige.

Gracias por tus palabras y seguro que algún día tenemos la ocasión de hablar. Un abrazo

Cris dijo...

Creo que es un libro para leerlo en una etapa vital de medio buena para arriba quizás, no? La verdad que nos lo presentas de una forma con todo lo que contaba el propio autor, que atrae muchísimo y por lo que dices debe de leerse fácil. Lo que no es fácil a veces es salir de las propias circunstancias para, como tú dices, dar un zapatazo, hay muchas taras educacionales, cuantas personas han tenido padres o educadores castrantes que les hace sentirse culpable por todo, no les deja vivir. O gente que se cree cuidadora de todos y están sufriendo siempre por los demás; pero también es verdad que hay personas con las mismas circunstancias y educación e incluso cosas más gordas y son capaces de disfrutar de su vida y hacer feliz a los que le rodean al mismo tiempo. Con lo cual concluyo que ciertamente la felicidad es algo muy mental. Me dan ganas de conocer qué le pasó a Chusé para llegar a esa determinación.

Un abrazo y ánimo por lo cercano que te ha tocado vivir una historia así. Precisamente tú eres de las que a pesar de todo eso, sabes seguir adelante y disfrutar.

Delikat Essences dijo...

Hola Cris, en el libro existen varias teorías sobre el suicidio bastante interesantes, y se abren muchas incógnitas y se dan algunas respuestas, sobre el porqué Chusé tomó esa determinación, por qué ese día concreto... no he querido destriparlo y contarlo. Algunas deducciones salen del propio Chusé, a través de sus escritos, de las cartas que enviaba a sus amigos donde contaba sus extraños sueños, de sus críticas literarias, o de una entrevista que le hizo poco antes de morir a Luis Goytisolo y que el autor de "Amarillo" conservaba en una cassette.

Por otro lado, no creo que haya que estar en una etapa concreta de la vida para leer este libro, de él puedes sacar conclusiones o no, eso ya depende de uno, hay pasajes que te producen una irónica mueca, otros ternura... pero no es una biografía de Chusé, eso lo remarca el autor a cada instante, yo lo veo más como una terapia que Félix Romeo necesitaba hacer, liberarse de un montón de fantasmas y creo que lo desenvuelve de una forma ágil y bastante digna.

Un abrazo

Sorokin dijo...

Madame, hay un cierto brillo de tristeza en toda esta historia. No sé, es difícil juzgar a los demás y el colmo de la dificultad es intentar comprender a los suicidas. A mi entender, no vale con decir "hay que pegar un zapatazo y reponerse". No sólo puede haber razones reales, pueden existir malfuncionamientos a nivel orgánico que solo se pueden tratar con medicamentos. Estoy pensando en la hermana de M.O. Everett en su libro sobre lo que hay que contar a los nietos: la chica lo intentó la tira de veces hasta que consiguió suicidarse. Sin duda lo tenía muy claro.

Somos máquinas orgánicas. Un mal funcionamiento de nuestras cabezas, sumado a una serie de circunstancias externas, puede empujar a algunos a hacer cosas así.

Un saludo, Madame

Delikat Essences dijo...

Buenas Monsieur, yo entiendo lo que dice. Pero en concreto cuando me refería a lo del zapatazo no me refería a los suicidas en sí, sino a los otros, a los que tenemos la suerte de tener al menos el 50% de nuestras funciones neuronales decentemente conectadas...me refería a esa gente que no está enferma, ni tiene ninguna anomalía mental y sin embargo está siempre apática, malvive, subsiste, no tiene espíritu. Hablaba de esos casos, pues como he dicho al final este año he perdido a un primo por suicidio y también dos personas muy cercanas de mi familia se han visto afectados por esa lacra llamada "cáncer", eso podía ser una excusa para estar en un lamento constante, compadeciéndonos de nosotros mismos, ay que pobrecitos somos, etc... pero afortunadamente las ganas de seguir adelante y de vivir no se han perdido en esas personas que me rodean y ya de paso digo, que en mí tampoco. Cuando he leído libros como el de Everett que menciona, lo que más me fascina es que a pesar de todas las desgracias sigue adelante, no pierde el humor, las ganas de hacer lo que le gusta, etc... y ves muchos ejemplos a tu alrededor de gente que se ahoga en un vaso de agua, a eso me refería en concreto con lo de dar un zapatazo y creo que Arantxi también.

Un abrazo Monsieur

Viena dijo...

Es difícil juzgar como dice Sorokin, el por qué nos suicidamos, algunos de golpe y en un día y otros poco a poco, viviendo en el hastío o el desamor, matándonos a trabajar, a comer o a cualquier cosa que narcotice y nos evada de la angustia de una vida insatisfecha. Incluso hay quien tiene respetables motivos para el suicidio, quién sabe y quién puede juzgarlo. Lo que sí es cierto, es que el suicidio deja una estela en los que quedan, difícilmente borrable. Todos los que hemos sido testigos más o menos cercanos de un acto destructivo hacia la vida, es difícil que lo olvidemos.
Entiendo a este hombre, su culpa y su ansiedad. Y qué pena que haya muerto también prematuramente, tenía ese aspecto bonachón de un Bakunin perdido en el hoy.
Creo que me gustará leer ese libro, toda trama humana es siempre muy interesante.
Gracias por traernos la recomendación.
Un beso.

Delikat Essences dijo...

Cierto Viena, lo peor es lo que se deja atrás, las miles de preguntas que quedan en los familiares, el si podía haberse evitado, interpretado señales...pero yo creo que no, que poco podemos hacer. El ejemplo claro lo ha puesto Sorokin con la hermana de Everett, muchos intentos a lo largo de su vida y al final, pues lo consigue. Al igual que a ti a mi me da mucha tristeza que Félix Romeo se haya ido tan pronto, fue precioso el homenaje que le hicieron en Radio 3, decían de él que estaba lleno de vitalidad y que tenía esa habilidad de sacar las mejores habilidades de los demás, que estimulaba a todo el mundo a crear. Un amigo periodista de la emisora, incluso llegó a decir que por eso Romeo no ha sido tan prolífico como escritor, pues ideas no le faltaban. Estaba tan ocupado en los demás y en dar ideas, estimular, que no tenía tiempo para él. Gran persona sin duda. Un abrazo Viena

Mer dijo...

No estoy acostumbrado yo a que Delikat hable de cosas tan tristes, pero bueno, me quedo con ese mensaje positivo que late en el fondo. Y bueno, que narices, si nos querías presentar el libro no lo ibas a disfrazar de lo que no era. Sinceramente, no creo que lo lea, le doy de lado a estas temáticas, pero gracias por el apunte y por descubrirnos al autor, como dice Viena tenía cara de buena persona. Un abrazo.

Delikat Essences dijo...

Mer una vez leí que la tristeza es lo que nos hace únicos. Por otro lado, hay que dejar fluir todos los sentimientos, no guardárselos dentro. Un abrazo

Claudia Hernández dijo...

Querida Delikat, comparto, lamentablemente la misma pena y memoria por un primo que se fue de esa manera. Siempre el suicidio, por más que se explique, es un misterio y siempre genera culpa en las personas cercanas. Estaré pendiente de este autor, aunque no soy una fan de la literatura española contemporánea. Solo salvo a Vila-matas.
Abrazos

Delikat Essences dijo...

Enrique Vila-Matas es muy grande Claudia, pero hay mucha buena literatura aquí en España, quizás no sea tan conocida fuera. Un saludo.

Divina Pagana dijo...

Te ha salido un post tan tan tan tan bonito que sólo piedo decirte. Brava Samurai!!!!!! Tu eres muy grande beibi!

El Oteador de los Mercados dijo...

"...de pronto le encontró sentido a todo: hay que volver a reír, a mirar el mar, a enamorarse y volver a hacer el amor, sentir de nuevo, hay que seguir adelante, merece la pena intentarlo...".
Me quedo Delikat con estas líneas de tu entrada. Siempre, siempre, hay que volver a intentarlo, a reír y, sobre todo, a amar... porque, quizás, cuando llegas a ese punto, es que no has comprendido bien lo que significa amar.
Es tan dificil enterderlo.

The Breakfast Lover dijo...

Me gudsta mucho la cabecera de tu blog!
Encantada de conocerlo!
Un saludo!

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