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Rutas gastro latinas I

Yuca frita


Actualización de octubre 2013: Este restaurante ha traslado su dirección a Avda. Ciudad Jardín, 6 (Gran Plaza - Sevilla).

Retomando los gastroapuntes del blog, algo olvidados, os cuento que desde este verano vengo haciendo unos descubrimientos culinarios por Sevilla bastante interesantes en lo que a gastronomía latina se refiere. La mayoría de sitios en los que he comido fueron en su tiempo el típico bar español para tomar una cerveza y alguna tapa (sobre todo en la zona de la Macarena y el Cerezo, donde se asienta la mayor parte de la población emigrante peruana, colombiana, boliviana y ecuatoriana), pero poco a poco, y a medida que estas comunidades han ido asentándose y progresando, estos locales han cambiado de nacionalidad, en principio para ofrecer su cocina a sus paisanos pues no tienen publicidad alguna, pero gracias a ello y si estáis dispuesto a otear la ciudad más allá de su conocido centro y barrios acomodados, tenemos la oportunidad de conocer la interesante gastronomía de otros países. En este periplo gastro-latino que inicié hace unos tres meses, he descubierto cuatro locales colombianos, dos bolivianos, un ecuatoriano, un venezolano y tres peruanos. No está mal para empezar y aún me queda mucha labor por delante.

Hoy vengo a mostraros y de paso hablaros un poco, de la cocina peruana, sin duda una de las más variadas de América y de la que más se está hablando últimamente. El pasado mes de septiembre Ferran Adriá expresaba en Lima, en la Feria Gastronómica Mistura 2011, que la cocina peruana tiene una riqueza asombrosa y se está convirtiendo en todo un fenómeno social que impulsará sin duda la economía de este país. Y tiene mucho de razón, pues la cocina peruana resulta de una mixtura de culturas impresionante y los mejores chefs del mundo están dando cuenta de esta riqueza. Sin ánimo de ser muy cargante, voy a esbozar un poco esto que os comento de la forma más resumida posible.

Por un lado y como ha quedado recogido en muchos escritos, en Perú ya existía una impresionante cocina precolombina, donde ya se cocinaba con ingredientes como el maíz, yuca, mandioca, patatas, aguacate, calabaza, tomate; varios tipos de leguminosas; se preparaban pescados, mariscos y carne de pato; y se usaban gran cantidad de hierbas aromáticas, incluso algas. Posteriormente la cocina colonial, tras la llegada de los españoles, trajo nuevos ingredientes como los lácteos, la carne de cerdo y ternera, los huevos, además de nuevas formas de cocinar como es la fritura. Asimismo, el Perú ha sido receptor de gran variedad de población de remotos países que han aportado también su granito de arena: los esclavos africanos llevaron los guisos de carne típicos de la cocina criolla; a mediados del siglo XIX emigrantes de la China cantonesa trajeron el uso del arroz, de los sabores agridulces y el stir-fry como forma de preparación; y los italianos aportaron el consumo de pasta. Y no podemos olvidarnos de una de las influencias más notorias, o mejor dicho la que más repercusión mundial actual ha tenido,  la de la población japonesa que emigró a finales del XIX y cuya gastronomía fusionada con la peruana, trajo la cocina nikkei (así se les llama a los emigrantes japoneses en Perú). 

Como os he comentado, esto es una manera muy simple de mostraros la gran riqueza gastronómica de este país, pero espero que a los más profanos en la materia les haya picado la curiosidad de seguir investigando. Ahora os cuento mi paso por el restaurante peruano El Encuentro (C/ Francisco de Ariño, 22). Precisamente este local tiene una ubicación magnífica y no hay que ir muy lejos para encontrarlo, pues está situado en una calle entre Sta Justa y la Carretera Carmona. Os relato un poco los platos que probé.




Ceviche o cebiche (hay un gran debate  sobre la forma de escribirlo):  el plato peruano sin duda más conocido. Lo he probado en múltiples ocasiones y en todas el toque cítrico de la lima/limón y el cilantro le dan ese sabor tan especial que tanto me gusta, incluso lo he tomado con un poco de leche de coco, influenciado sin duda por la cocina thäi. Pero nunca lo había comido en un peruano auténtico. Este ceviche que os muestro en la imagen estaba riquísimo, tenía varios tipos de pescado y marisco, y para mi sorpresa, grandes granos de maíz tostado a la brasa que también nos sirvieron de aperitivo, y que al parecer es usual servirlos así en Perú.




Anticucho:  nunca antes había probado ni oído hablar de este plato y sin duda fue el gran descubrimiento. Un guiso de carne  de ternera en una salsa deliciosa, se me hace la boca agua al recordar sus sabor. Investigando posteriormente he sabido que es un plato de la cocina criolla y que esa salsa tan exquisita lleva cerveza negra, ajo, comino, limón, ají, vino tinto, orégano y verduras. 

Qué maravillosa combinación, para no parar de mojar pan en ella.









Ají de gallina: otro plato de la cocina criolla consistente en una crema hecha con carne de gallina desmenuzada, con pan, patatas y arroz. Fue el plato que menos me dijo de todo lo que pedí.




Papas a la huncaína, un plato con muchos siglos de existencia, pues procede de la cultura precolombina. Consiste en patatas sancochadas (hervidas sin que lleguen a ponerse blandas), servidas con un salsa de ají amarillo con leche y queso como base y servida sobre lechuga. El dueño del local nos comentó  que la salsa llevaba además galleta, y yo me quedé muy extrañada, pero luego he averiguado que es una posibilidad de versión de esta salsa peruana. 

Es la misma salsa que acompaño la yuca.





En resumen, la experiencia fue muy grata y tengo que volver para seguir dándole a la carta otra "vueltecita", sin duda hasta ahora lo mejor fue el ceviche y el anticucho. Si tenéis la oportunidad los que seáis de Sevilla de pasar por allí, os aseguro que quedaréis contentos. Como anécdota al final os regalarán unos "chiclets" peruanos. Por cierto, no olviden regarlo todo con una buena cerveza Cuzqueña, 100% malta, realmente deliciosa con un sabor tostado muy intenso.


Y para rematar la comida, un buen Pisco Sour, otro patrimonio cultural del Perú. Este rico cóctel está hecho con la bebida nacional, el pisco, mezclado con lima,  clara de huevo batida y unas gotas de Angostura. Sólo lo había probado un par de veces anteriormente, pero os aseguro que éste estaba magnífico.



Y ya os dejo esperando retomar pronto estos gastroapuntes latinos, tengo muchas cosas que contaros aún. 


http://www.restauranteperuanoelencuentro.com
 
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