Diario de una adicta al té II



Ya va siendo hora de retomar mi adicción al té en el blog, no tengo ninguna intención de desengancharme, así que continuando con la saga que estrenamos en el mes de abril con "Diario de una adicta al té - capítulo I, hoy le tocar el turno a los recipientes y formas más idóneas para prepararlo. Muchas veces cometemos el error de infusionar distintos tipos de tés (negro, verde, blanco...) en la misma tetera o taza y esto no es muy correcto, pues las infusiones repetidas van aportando sedimentos y aroma al recipiente donde se deja reposar, sobre todo el barro cocido cogerá toda la fragancia y la pigmentación de un té por ejemplo oscuro, como el negro o el rojo, y si posteriormente preparamos en el mismo un té blanco, que tiene un sabor mucho más sutil, pues evidentemente estaremos adulterando en gran medida su gusto final. Las teteras con sus repetidas infusiones van cogiendo cuerpo y valor, a esto se le denomina el "curado", por tanto no debemos preocuparnos por el hecho de que su interior aparezca teñido. También es muy importante cómo las limpiamos, pues nunca se debe usar jabón, sino repetidos enjuagues de agua clara. No queremos que ninguna sensación extraña perturbe nuestra infusión. Claro está que con teteras más modernas de inodoro vidrio, pues todo lo dicho anteriormente se diluye.

En este tema me vienen ademas a la mente dos conversaciones que tuve con dos personas expertas en dos productos muy distintos, pero en cierto modo relacionados por su modo de tratarse. Una de ellas era un socio que teníamos en mi anterior trabajo en la Alsacia, un gran enólogo que me mostró y acompañó en maravillosas rutas vinícolas por la región. Recuerdo con exactitud cada una de las bodegas familiares a las que me llevó, aquellos pueblecitos con nombre alemán que rememoraban aquel pasado alsaciano en manos del país vecino. Pues bien, un día le pregunté que cuáles eran los mejores alimentos para tomar con aquel riquísimo vino de uva Riesling que tanto abundaba en la zona, y me contesto en su correcto francés que yo traduzco: 

 "Ah mademoiselle, el vino siempre hay que tomarlo con productos
 de la zona donde se crían las cepas, comparten su tierra, su aire, su espíritu,
 ¿no consideraría usted un sacrilegio, no tomar un riquísimo marisco gallego
 con otra cosa que no fuera un buen Ribeiro o Albariño?. 

No sé el porqué, pero aquella máxima me quedó grabada a fuego hasta el día de hoy y la recordé intensamente el día que a una persona experta en té le pregunté sino idéntica pregunta algo parecida, pues estaba muy interesada en saber qué tetera era mejor para cada infusión. La respuesta fue contundente, "el té se debe tomar en el  recipiente que se elabora en el lugar donde crecen las plantaciones..."

Dicho lo anterior, y sin llegar al ser unos "tiquismiqui"  perdidos, vamos a hacer un repaso a las teteras más usuales  y a los tés más idóneos para prepararse en ellas. No es cuestión de tener una de cada en casa, pocas cocinas pueden aguantar tanto cacharro, pero si tenéis un té en especial que os guste más y que toméis con más frecuencia, pues no está mal darse un  pequeño capricho y adquirir la tetera apropiada.
Comenzamos con las famosas teteras japonesas de hierro colado, que podemos encontrar en el mercado español fácilmente en toda una extensa gama de colores.  Son teteras que pesan bastante y que mantienen muy bien el calor del agua. Lo usos de occidente han hecho que incluso las podamos encontrar esmaltadas por dentro, pero las auténticas son de hierro colado 100% sin ningún añadido, lo cual ayuda a que el material vaya cogiendo el sabor del té que repetidamente se infusiona en ella. Provienen de la isla japonesa de Honshu (muy afectada además por el terremoto de hace unos meses), donde se hacen de forma totalmente artesanal. Hay que secarlas muy bien tras su uso para evitar que se oxiden y garantizar su larga vida.

Este tipo de tetera es ideal para todos los verdes japoneses: sencha, bancha, matcha, ryokucha, tamaryokucha...




Otro tipo de tetera son las de barro chino de Yi Xing, la tradicional del arte chino del té, el Gong Fu Cha, practicado en China y Taiwan. El barro de esta zona es de un color oscuro, casi morado, como el que podéis observar en la imagen de arriba y va madurando con cada infusión, reteniendo los aromas y sabores, por lo que adquirirá más solera con los años. Vienen fabricándose desde la Dinastia Sung (960-1279) de forma totalmente artesanal y se pueden encontrar ya en España en muchas tiendas especializadas. Para ver si son auténticas hay que observar el sello que poseen en su base.


Estas teteras de barro por sus propiedades, son perfectas para los tés oolong chinos, de la familia de los semifermentados.  
Y como no, no podíamos olvidarnos de la tradicional tetera inglesa de porcelana, perfecta para el té negro (también es ideal para el rooibos), y que llegaron a Gran Bretaña desde Oriente al mismo tiempo que el hábito de tomar la infusión. Hoy en día el país tiene una afamada producción de teteras y todo tipo de accesorios de este material. La imagen que tenemos en nuestra retina de la tradicional tetera inglesa, es con el estampado de flores típicos muy de abuela inglesa con tazas a juego incluidas, pero hoy en día podemos encontrar diseños preciosos mucho menos kitsch, aunque todo tiene su parte de encanto...


Y ya para finalizar, volvamos a oriente pero al más "próximo", para hablar de las teteras morunas o marroquíes, ideales para tomar ese sabroso té verde con hierbabuena o menta que con estos calores está también delicioso con hielo. Son teteras muy ornamentadas y en su interior van formando una patina que va dándole más regusto a las infusiones, de ahí la importancia de utilizar en ellas un solo tipo de té y de lavarlas con agua.  Las más afamadas y caras son las de plata, pero para las clases más modestas se fabrican también en latón. Recuerdo en mi viaje por Marruecos que era fácil encontrarla en muchos de los mercadillos improvisados que encontrábamos en cualquier pueblo o ciudad, y regateando podías conseguir ejemplares en plata a muy buen precio.


Una curiosidad, ¿sabéis que con este tipo de té moruno se utiliza allí el llamado pain de sucre? Es como un cono sólido de azúcar que parten en pedazos/terrones a martillazos y que añaden al té para endulzarlo, en mi opinión en exceso la mayoría de las veces. Recuerdo que solamente en lugares regentados por occidentales, daban la opción de servirse uno mismo el azúcar granulado.




Y yo creo que por el momento, este capítulo queda concluido, seguiremos con la saga en un futuro hablando de este apasionante mundo, pues queda mucho por contar pero mejor hacerlo a pequeñas dosis. Hasta pronto.



Belle and Sebastian  - For the price of a cup of tea



Grupo indie escocés de estética sesentera, procedentes de Glasgow. Ya lo he dicho varias veces, es unos de mis preferidos desde que en 1996 iniciaron su existencia. El tema de hoy pertenece a su álbum “The life pursuit” (2006). Este año han actuado en el festival Primavera Sound de Barcelona, pero desgraciadamente no he podido estar allí en esta ocasión, otra vez será.

16 delikados susurros:

El Oteador de los Mercados dijo...

No soy muy “tetero” (no confundir con titiritero, que de eso si soy un poco). Tampoco cafetero, aunque a veces me dicen que estoy como una cafetera. Y no es que no me gusten ambos, pero…
Creo que algo tiene que ver una invitación a tomar té en Túnez, hace ya bastantes años. Los primeros eran “super dulces”, poco a poco iban añadiéndole agua, y los últimos ya eran como estaba acostumbrado a tomarlos. Al día siguiente, Delikat, no te digo como estaba…
Como siempre, una magnifica entrada, y esa tetera de los pájaros una maravilla.

Delikat Essences dijo...

¿Qué le paso Oteador? Una subida de glucemia como poco, no? Es que la verdad que son muuuuuuy azucarados. Cuando hago té moruno en casa prefiero que predomine el sabor de la hierbabuena y que el sabor dulce sea muy sutil.

Un saludo y dele otra oportunidad a la tetera :-)

Mer dijo...

Te veo teniendo que ingresar en una clínica "desteinante", siendo tratada con zarzaparrilla y gaseosa para desengancharte.

Magnífico post lleno de cosas nuevas por asimilar.

Un abrazo

Delikat Essences dijo...

jaja Mer pues no sé que decirte, de adolescente tomaba infusión de zarzaparrilla pues era buena para la piel, cosas mías. Difícil veo desengancharme de una infusión con otra... un peligro.

Me alegro que te guste este mundillo. Un abrazo

Sorokin dijo...

Muy documentado y muy bueno, Madame. Yo, la verdad, voy a confesarme aquí en privado y sin que se entere nadie, soy más cafetero que bebedor de té. Pero eso no impide que cuando me peta, me marque un buen té, Tea, thé, Cha, etc...

Lamento decirle a su merced que el que más me gusta es totalmente hetrerodoxo: un Earl Grey ... con leche. Yes, madam, con leche. Ya sé que es una herejía, pero yo soy un herético a mucha honra.

Y una vez dicho eso, tengo que contar que en Pekín estuve en una de las llamadas "casas de té" que, tristemente (gua, gua, gua...), no tienen nada que ver con geishas, hetairas, placeres sensuales de la vida, etc. Simplemente, te inician a la ceremonia del té, te dicen quien es quien y cual es cual, como su merced cuenta. Cómo calentar la tetera, qué tetera utilizar. Luego, naturalmente, te venden el(los) producto(s). Yo compré dos cajas de té blanco, dos de té de jazmín y dos de té negro. Ya las he repartido, naturalmente, y he vuelto a mi café de Colombia, que es lo que me mola.

Bueno, voy a decir otra cosa: me gusta el té verde japonés. Un buen desayuno debería comenzar por una sopa de miso y un té verde. Por suerte, en Indonesia y Malasia, el cuenco de sopa de miso está en todos los bufés de desayuno. Y el té verde, también.

Un besote, Madame.

foodtravelandwine dijo...

Estoy esperando la tercera parte!!....me encanta leerte!....yo soy de cafe y de mate mas que de te......pero tengo una buena coleccion de tes para disfrutarlos.....cuando escribo en el blog.....escribo con te.....el que mas me gusta??.....ASSAM de India.....y otros que no recuerdo el nombre que compramos en Nepal en las casas del te.....te encantaria conocerlas!!......Abrazotes, Marcela

Claudia Hernández dijo...

Delikat, tal como confiesa Sorokin, y como buena americana que soy, el café me va más, pero sí, tengo muchos tés en casa que bebo encantada con la entrada del frío alemán.
Y me encanta este post, porque me parecen bellísimas las teteras como objetos en sí mismo, pero jamás me plantée que sus usos podrían ser tan específicos. La de barro china tiene un color precioso el barro.
Te debo un post de una tetería de esta ciudad que es una monada.
Saludos

Delikat Essences dijo...

Monsieur Sorokin, pasmada me deja, cómo se puede decir "no soy muy tetero" y luego marcarse que se debería de tomar té japones en el desayuno, frecuentar casas de té nada más y nada menos que en la remota China y más aún, que toma como yo, Earl Grey con leche!! (delicioso por cierto :-) Pero hombre por dios, usted es como un masón de la logia tetera, aún no ha caído del todo en el agujero negro de los posos de café, aún podemos redimirle!

Delikat Essences dijo...

Marcela, tú también hija mía? :-)

Ese té assam que mencionas lo tengo yo en el trabajo, nada más llegar me tomo uno con leche en polvo (así no se me pone mala en el armario) y me encanta, sienta de muerte. El mate no he terminado de verle el punto, tengo que practicar más, cuando fui a Argentina me regalaron una matera y me compré varios paquetes de mate, algunos aromatizados con naranja y limón, y me lo preparaba aquí en el trabajo de vez en cuando, aprovechando que tenía una compañera que había vivido años en Argentina y sabía biensu manejor, la complicada operación de echar el agua poquito a poco muy caliente... pero no terminé de engancharme del todo.

Un besote Marcela y gracias por seguir estas entradas.

Delikat Essences dijo...

Claudia es que en Alemania es increíble como toman té, yo descubrí allí variedades que en Uk por ejemplo en aquellos años no se encontraban. Cuando estuve en Freiburg había dos teterías fantásticas, allí conocí el rooibos, que procede de otra planta distinta a la Camellia Sinensis, y los tés ayurvédicos en las tiendas bio, un paraiso!. Deseando estoy de ver esa reseña que cuentas. Un abrazo.

Cris dijo...

Hola guapa, encantada de poder seguir leyendo y aprendiendo cosas sobre esta infusión a través de ti, yo me lo empapo todo. Curioso ese cono de azúcar, en mi vida lo había visto. Un besote grandísimo.

Viena dijo...

Muy interesante Delikat y fíjate que tengo algunas teteras, pero siempre acabo usando la misma, claro que el té que tomo es también el mismo, después de ir probando todo el té que se me presentaba, decididamente me quedo con el té especiado pakistaní, me parece delicioso, el que más me gusta de todos. Luego, de vez en cuando, o bien cuando se me acaba el pakistaní o cuando me impongo cambiar, tomo un chai indio que es prácticamente primo hermano, el sabor de la canela y la mezcla de especias, ha terminado por doblegar mi natural curiosidad con las pruebas y centrando mi consumo de té en estos dos. Ah y lo hago en tetera de las de plata y con muy poquito azúcar. El pain de sucre no lo había visto nunca.
Supongo que el horario también influye, sólo tomo té a media tarde. Por las mañanas prefiero el mate y por la noche, nada de excitantes.
Dime, es la tetera correcta la que uso?
Me gusta mucho cuando te explayas como experta, y en esta ocasión, demuestras un altísimo nivel con el té. Qué suerte para nosotros.
Muchas gracias.
Un beso.

Delikat Essences dijo...

Hola Viena, si la tetera la usas solo para esos tés tan aromáticos, no hay ningún problema, lo que si deberías evitar es usar en ella tés más suaves como el blanco o el verde. También te serviría una tetera de porcelana.

El té paquistaní es cierto que es delicioso, a mi me encanta con leche, el sabor del cardamomo le da un toque muy especial. Los chai también son riquísimos, yo los tomo tanto con base de té negro como con rooibos. Esta última planta que proviene de Sudáfrica y fue introducida en Europa por los holandeses, no tiene teina y es ideal para la tarde-noche, es la que suelo tomar en esas horas, es isotónica, remineralizante y calmante, buena para niños y personas mayores. Si no las has probado te la recomiendo, tanto el rooibos como el honeybush son ideales si no se quiere nada excitante.

Un abrazo Viena

Delikat Essences dijo...

Cris cuando te vea te voy a preguntar la lección :-) En serio, que ya va siendo hora que vengas a casa a tomar un buen té.

Natalia Aguirre dijo...

Hola! quería hacer una consulta con respecto a una tetera marroquí de latón que le regale a mi novio. Su madre la lavó con lejía y uele a metal un montón. He probado de hervir agua varias veces pero continúa el olor. Alguno sabe que puedo hacer.....?
Muchas gracias

Delikat Essences dijo...

Hola Natalia, disculpa no haberte contestado antes pero tengo el blog en barbecho a la espera de reactivarlo de nuevo. Yo las teteras esas marroquís de latón no las usaría para tener té infusionado, las antiguas teteras marroquís eran de plata y este metal no tiene ningún efecto perjudicial para la salud, pero por cuestión de precio se sustituyeron por estas de latón que sí es tóxico. De metal yo te recomiendo las teteras de hierro o bien conseguir una tetera marroquí de las antiguas a buen precio que no sé si será fácil. Un saludo

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